FEGEPPBA, ATE y la Asociación Judicial Bonaerense reclamaron al Gobierno de Axel Kicillof la reapertura urgente de las paritarias para recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores provinciales. Los sindicatos advierten que los salarios continúan perdiendo frente al aumento del costo de vida y exigen una convocatoria antes del cierre de las liquidaciones de octubre. Ante la falta de respuestas, FEGEPPBA evalúa declarar el estado de alerta y avanzar con medidas de fuerza.
La relación entre el Gobierno de la provincia de Buenos Aires y los gremios estatales atraviesa un nuevo momento de tensión. Distintas organizaciones sindicales intensificaron sus reclamos para que la administración de Axel Kicillof convoque de manera urgente a paritarias, con el objetivo de discutir una nueva recomposición salarial frente al avance de la inflación y el incremento del costo de vida.
En los últimos días, la Federación de Gremios Estatales y Particulares de la Provincia de Buenos Aires (FEGEPPBA), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) coincidieron en reclamar la continuidad de las negociaciones, aunque con diferentes advertencias sobre los pasos a seguir.
FEGEPPBA ADVIERTE QUE PODRÍA AVANZAR CON MEDIDAS DE FUERZA
La Federación de Gremios Estatales y Particulares presentó un reclamo formal ante el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, solicitando que se retome la discusión salarial.
Desde la organización recordaron que durante la reunión paritaria del pasado 24 de septiembre los representantes sindicales habían presentado sus propuestas para avanzar con una nueva actualización de haberes.
Sin embargo, señalaron que desde entonces no recibieron una respuesta oficial que permita dar continuidad a las negociaciones.
Frente a esta situación, el Consejo Directivo de FEGEPPBA comenzó a evaluar la posibilidad de declarar el estado de alerta y asamblea permanente, sin descartar medidas de acción directa en caso de que el Ejecutivo provincial no concrete una convocatoria en los próximos días.
La federación sostiene que el deterioro del poder adquisitivo exige una respuesta inmediata para evitar que los salarios continúen perdiendo terreno frente al aumento de los precios.
ATE RECLAMA UNA CONVOCATORIA ANTES DEL CIERRE DE LAS LIQUIDACIONES
Por su parte, ATE bonaerense también presentó un pedido formal para que el Gobierno provincial reabra las paritarias.
El gremio advirtió sobre el impacto que los incrementos en alimentos, alquileres, servicios y tarifas tienen sobre los ingresos de los trabajadores de la administración pública.
Desde la organización consideraron urgente retomar las conversaciones para alcanzar un acuerdo que permita recuperar parte del poder adquisitivo perdido.
Uno de los aspectos centrales del planteo está relacionado con los plazos administrativos para la liquidación de los salarios de octubre.
ATE pretende que la negociación avance con suficiente rapidez para que un eventual aumento pueda reflejarse en los próximos haberes.
El pedido lleva las firmas del secretario general de ATE bonaerense, Claudio Arévalo; la secretaria general adjunta, Eliana Aguirre; y el secretario de Convenios Colectivos, Martín Fontela.
LOS JUDICIALES TAMBIÉN EXIGEN UNA RECOMPOSICIÓN SALARIAL
A los reclamos se sumó la Asociación Judicial Bonaerense (AJB), que solicitó una convocatoria inmediata para continuar con la negociación paritaria.
Desde el gremio judicial advirtieron que la persistencia de los aumentos de precios afecta severamente los ingresos de los trabajadores y profundiza la necesidad de una actualización salarial.
La organización también planteó que la discusión no debería limitarse exclusivamente a los haberes, sino incluir otros reclamos laborales pendientes del sector.
De esta manera, tres organizaciones sindicales con representación en distintos ámbitos del Estado provincial coinciden en exigir una respuesta del Gobierno bonaerense.
EL GOBIERNO PROVINCIAL, ANTE UNA NEGOCIACIÓN QUE NO ADMITE DEMORAS
La presión sindical se produce en un escenario económico complejo, marcado por las dificultades para sostener el poder adquisitivo de los salarios y las restricciones presupuestarias que atraviesa la administración provincial.
Mientras los gremios reclaman una recomposición que permita compensar el incremento del costo de vida, la discusión salarial vuelve a instalarse como uno de los principales desafíos para el Ejecutivo bonaerense.
La situación adquiere especial relevancia ante la proximidad del cierre de las liquidaciones de octubre, un plazo que las organizaciones sindicales consideran determinante para que cualquier eventual acuerdo tenga impacto inmediato en los ingresos de los trabajadores.
Por el momento, FEGEPPBA es la organización que planteó de manera más concreta la posibilidad de avanzar hacia medidas de fuerza, mientras ATE y AJB insisten en la necesidad de una convocatoria urgente.
La evolución de las negociaciones durante los próximos días será decisiva para determinar si el conflicto encuentra una salida mediante el diálogo o si la falta de respuestas deriva en un escenario de mayor confrontación sindical.
Con tres gremios reclamando paritarias y la posibilidad de medidas de fuerza sobre la mesa, el Gobierno de Kicillof enfrenta una creciente presión para definir una nueva actualización salarial para los trabajadores estatales bonaerenses.

