En el marco de la Semana de la Seguridad Vial, desde distintas áreas vinculadas a la prevención se insiste en un mensaje tan simple como fundamental: cuando manejás, la atención tiene que estar en el camino.
Los especialistas advierten que utilizar el teléfono celular mientras se conduce multiplica considerablemente el riesgo de protagonizar un siniestro vial, ya que distrae la vista, las manos y la concentración del conductor durante segundos que pueden resultar determinantes.
Pero el celular no es la única distracción. Acciones cotidianas como enviar mensajes, consultar el GPS, fumar, comer o transportar objetos en las manos también reducen la capacidad de reacción y pueden quitar segundos clave de atención frente a una situación imprevista.
En calles, rutas y caminos, una distracción mínima puede tener consecuencias irreversibles. Por eso, la recomendación es clara: evitar cualquier actividad que desvíe la atención de la conducción y mantener siempre los sentidos puestos en el tránsito.
La seguridad vial es una responsabilidad compartida y comienza con decisiones simples que ayudan a proteger la propia vida y la de los demás.
Conducir con atención salva vidas.
