En el marco del Mes de la Salud Mental, la psicóloga Valeria Peraita, responsable del Servicio de Salud Mental, destacó la necesidad de abordar el bienestar emocional desde una perspectiva integral. La familia, la escuela y los vínculos sociales cumplen un papel fundamental en el cuidado de la salud mental.
Durante octubre, Mes de la Salud Mental, se busca generar conciencia sobre la importancia del bienestar emocional y la necesidad de promover espacios de escucha, acompañamiento y contención.
En este contexto, Valeria Peraita, psicóloga y responsable del Servicio de Salud Mental, compartió una reflexión sobre la importancia de comprender que la salud mental no depende exclusivamente de factores individuales, sino que también está profundamente relacionada con el entorno en el que se desarrollan las personas.
Desde esta perspectiva, los vínculos familiares, las relaciones sociales, la escuela y los distintos espacios de participación comunitaria forman parte de las condiciones que influyen en el bienestar emocional.
UNA MIRADA QUE VA MÁS ALLÁ DE LO INDIVIDUAL
El abordaje integral de la salud mental implica reconocer que las dificultades emocionales no pueden analizarse de manera aislada de las experiencias personales y del contexto social.
La calidad de los vínculos, las posibilidades de expresar lo que sentimos y la existencia de redes de acompañamiento son aspectos relevantes tanto para la prevención como para el cuidado de la salud mental.
En ese sentido, promover espacios de escucha y fortalecer los lazos comunitarios constituye una herramienta importante para favorecer el bienestar de las personas.
EL ACOMPAÑAMIENTO DESDE LA COMUNIDAD
Desde el Municipio señalaron que continúan impulsando una concepción integral de la salud, mediante acciones orientadas al acompañamiento, la escucha y el cuidado de la comunidad.
La propuesta apunta a reforzar la importancia de construir entornos donde las personas puedan expresar sus dificultades, encontrar contención y acceder al acompañamiento que necesitan.
El Mes de la Salud Mental invita así a reflexionar sobre una cuestión central: cuidar la salud mental no es únicamente una responsabilidad individual, sino también un compromiso que involucra a las familias, las instituciones y a toda la comunidad.

