Por El Imparcial del Salado
La muerte de Carlos Alberto “Indio” Solari, una de las figuras más influyentes de la historia del rock argentino, continúa generando una profunda conmoción en todo el país. A dos días de conocerse la noticia de su fallecimiento, miles de seguidores se movilizaron para participar de una despedida popular que se convirtió en una verdadera manifestación de afecto hacia el artista que marcó a generaciones enteras.

La despedida pública comenzó este domingo en Avellaneda y desde las primeras horas de la mañana se registraron extensas filas de personas llegadas desde distintos puntos de la Argentina. Fanáticos de todas las edades viajaron durante horas para rendir homenaje al histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y posteriormente de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, en una muestra de devoción pocas veces vista en la cultura popular argentina.
El fallecimiento del músico fue confirmado el pasado viernes 5 de junio. Solari tenía 77 años y, según los informes forenses difundidos posteriormente, murió como consecuencia de un accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico ocurrido en su vivienda de Parque Leloir, partido de Ituzaingó.
Desde entonces, las expresiones de dolor y reconocimiento se multiplicaron en todo el país. Artistas, dirigentes políticos, instituciones y miles de seguidores recordaron la enorme influencia cultural de quien fue mucho más que un músico: un referente capaz de construir un fenómeno social único alrededor de su obra.
Dueño de una trayectoria incomparable, el Indio Solari dejó una huella imborrable en la música argentina. Sus canciones acompañaron a varias generaciones y sus recitales convocaron a multitudes históricas, convirtiéndose en verdaderos rituales populares. Su figura trascendió el ámbito artístico para transformarse en un símbolo cultural que difícilmente encuentre comparación en la historia reciente del país.

Mientras continúan llegando seguidores para despedirlo, la Argentina atraviesa horas de profunda emoción. La partida del Indio marca el final de una era, pero también reafirma la vigencia de una obra que seguirá sonando en estadios, rutas, reuniones de amigos y en la memoria colectiva de millones de argentinos.
Porque, como tantas veces ocurrió en sus recitales, el pueblo ricotero volvió a reunirse. Esta vez, para decirle gracias y hasta siempre a una de las mayores leyendas del rock nacional.
