La lucha entre Lionel Messi y Kylian Mbappé sumó un nuevo capítulo en el Mundial 2026. Aunque Francia cayó 6-4 frente a Inglaterra en el partido por el tercer puesto, el delantero francés anotó dos goles que le permitieron convertirse en el máximo goleador histórico de las Copas del Mundo, superando por un tanto al capitán argentino.
Con su doblete en Miami, Mbappé alcanzó los 22 goles en 22 partidos mundialistas, desplazando a Messi, que acumula 21 conquistas en 33 encuentros. Sin embargo, el rosarino tendrá este domingo una oportunidad inmejorable para recuperar el liderazgo cuando Argentina enfrente a España en la gran final.
Además, el atacante del Real Madrid terminó el torneo con 10 goles, quedando como líder de la carrera por la Bota de Oro, el premio al máximo artillero del Mundial. Messi suma ocho tantos y necesitará una actuación sobresaliente en la definición para alcanzarlo.
La pelea entre ambos también se extiende al reglamento de la FIFA. En caso de igualdad de goles, el primer criterio de desempate son las asistencias, apartado en el que ambos futbolistas llegan igualados con cuatro. Si la paridad continúa, se tendrá en cuenta la cantidad de minutos disputados, favoreciendo al jugador que haya necesitado menos tiempo para alcanzar sus cifras.
Más allá de las estadísticas individuales, la gran diferencia llegará este domingo. Mientras Mbappé ya cerró su participación tras quedarse sin podio, Messi tendrá la posibilidad de conquistar un nuevo título mundial con la Selección Argentina, además de volver a escribir su nombre en lo más alto de los registros históricos.
La final ante España no solo definirá al campeón del Mundial 2026: también puede convertirse en otro capítulo inolvidable de la rivalidad deportiva entre dos de los mejores futbolistas de la actualidad.