Un hecho inesperado generó malestar y fuertes cuestionamientos en la ciudad de Las Flores luego del sorteo realizado para la preadjudicación de 110 viviendas correspondientes a un programa habitacional de la Provincia de Buenos Aires.
La actividad, que había sido presentada como un proceso público y transparente para definir a los futuros beneficiarios, contó con la participación de autoridades provinciales y municipales, representantes del Instituto de la Vivienda y personal de la Escribanía General de Gobierno. Sin embargo, una situación advertida por vecinos tras la transmisión del evento terminó opacando la jornada.

Una omisión que encendió las alarmas
Las observaciones surgieron a partir del análisis de las imágenes del sorteo. Según señalaron participantes y medios locales, en el bolillero destinado a determinar la centena de los números de inscripción se habría omitido incorporar la bolilla correspondiente al número cero.
La situación llamó rápidamente la atención debido a que, una vez conocidos los resultados, se comprobó que el cero nunca apareció en esa posición específica durante todo el procedimiento.
De confirmarse la irregularidad, todos los inscriptos cuyos números contenían un cero en la centena habrían quedado automáticamente sin posibilidades de resultar favorecidos, independientemente de las demás combinaciones sorteadas.
Más de un centenar de familias afectadas
Las estimaciones realizadas tras el evento indican que alrededor de 139 familias se habrían visto perjudicadas por esta circunstancia, ya que participaron del proceso sin contar, en los hechos, con las mismas probabilidades que el resto de los inscriptos.
La situación generó indignación entre muchos vecinos, que consideran que el error alteró uno de los principios fundamentales de cualquier sorteo público: la igualdad de oportunidades.
Bajo la lupa los mecanismos de control
El episodio adquiere especial relevancia por tratarse de un acto oficial que contaba con la supervisión de organismos provinciales encargados de garantizar la transparencia del procedimiento.
Por ese motivo, comenzaron a multiplicarse los interrogantes respecto de los controles previos y durante el desarrollo del sorteo, especialmente en relación con la verificación de los bolilleros y la correcta carga de cada una de las piezas utilizadas.
La controversia también alcanzó a quienes participaron en la fiscalización y certificación del acto, ya que numerosos vecinos consideran que una situación de estas características debió haber sido advertida antes del inicio del procedimiento.
También surgieron cuestionamientos sobre algunos preadjudicatarios
Paralelamente al debate por la bolilla faltante, en las horas posteriores comenzaron a circular planteos vinculados a la situación de algunos de los beneficiarios sorteados.
Según trascendió, varios vecinos manifestaron dudas respecto del cumplimiento de ciertos requisitos exigidos para acceder a las viviendas, aunque esas observaciones deberán canalizarse por las vías formales previstas por la normativa.
Desde el municipio recordaron que quienes resultaron seleccionados poseen actualmente la condición de preadjudicatarios y que se encuentra habilitado un período para presentar observaciones o impugnaciones acompañadas de la documentación correspondiente.
Un proceso que quedó cuestionado
Lo que inicialmente había sido concebido como una jornada destinada a acercar soluciones habitacionales a numerosas familias terminó convertido en un foco de controversia.
Mientras se aguardan definiciones oficiales sobre los pasos a seguir y la eventual revisión de lo ocurrido, la situación ha generado preocupación entre los participantes y abrió un debate sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de control en este tipo de procedimientos, donde la transparencia y la confianza pública resultan esenciales.
