El sueño del bicampeonato llegó a su fin. La Selección Argentina luchó hasta el último minuto, pero cayó 1-0 ante España en el suplementario, en la final del Mundial 2026 disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Un gol de Ferrán Torres, a los 105 minutos, le dio a la Roja su segunda Copa del Mundo, luego de la obtenida en Sudáfrica 2010.
El equipo de Lionel Scaloni protagonizó una final de enorme entrega, aunque debió sobreponerse a un cúmulo de adversidades que terminaron condicionando el desenlace. Las lesiones de Lisandro Martínez y Cristian Romero, sumadas a la expulsión de Enzo Fernández en el cierre del tiempo reglamentario, dejaron a la Albiceleste diezmada para afrontar el alargue.
Uno de los grandes protagonistas de la noche fue Emiliano “Dibu” Martínez, quien sostuvo con vida a Argentina con una actuación extraordinaria, realizando numerosas intervenciones decisivas frente a los constantes ataques españoles. Del otro lado, la Selección encontró pocas situaciones claras y recién logró inquietar seriamente al arco rival en los instantes finales del suplementario.
España fue superior durante gran parte del desarrollo y llegó a convertir antes del gol decisivo, aunque una correcta intervención del VAR anuló el tanto por una infracción previa sobre Nicolás Otamendi. Finalmente, a los 105 minutos, una asistencia de Nico Williams encontró a Ferrán Torres en el área, quien definió para marcar el único gol de la final.
En los últimos minutos, Argentina apeló al corazón y estuvo cerca del empate. La defensa española salvó una pelota sobre la línea y, en la última acción del encuentro, Giuliano Simeone tuvo una inmejorable oportunidad, pero su remate se fue por encima del travesaño.
Más allá de la derrota, la Selección cerró un Mundial de enorme nivel. Tras una sólida fase de grupos y una exigente etapa eliminatoria, el equipo de Scaloni volvió a demostrar competitividad, carácter y espíritu de lucha, aunque el desgaste físico acumulado y las bajas sufridas en la final terminaron inclinando la balanza a favor del campeón europeo.
Con este triunfo, España conquista su segunda Copa del Mundo, mientras que Argentina se despide con la frente en alto después de otro torneo memorable, en el que volvió a ubicarse entre las dos mejores selecciones del planeta.